La primera mirada es la mía: el clic de la cámara que captura la luz, el lugar y el momento. Es la memoria tangible.
Pero aquí, las fotografías no son el destino final, sino el punto de partida.
En esta galería, expongo mis imágenes a diferentes inteligencias artificiales. Les pregunto qué sienten. Diseño experimentos para explorar cómo interpretan. Y luego elijo—entre múltiples respuestas, múltiples posibilidades—qué obras finales existen.
La Segunda Mirada es la interpretación de otra inteligencia: el sueño alucinado, la emoción oculta, el eco digital de una realidad humana.
Pero también es más que eso. Es un diálogo genuino donde a veces las máquinas me sorprenden, a veces convergen de maneras inesperadas, y siempre reflexionan honestamente sobre sus limitaciones.
Las facultades de la mente
Explora las diferentes salas donde la inteligencia artificial siente, teme, piensa, recuerda, narra, sueña y abstrae: