Fotografía: Claudia Torres
Fecha: Septiembre 2023
Ubicación: Nominingue, Canadá
Tomé esta fotografía de dos muy buenos amigos en un momento tranquilo junto al río.
Quise hacer un experimento: ¿se puede lograr que una inteligencia artificial vea esta escena intima con la probable mirada de Klimt antes de pintar "El Beso"?
La pregunta era: si la IA no puede usar categorías artísticas conocidas, ¿puede aún capturar esa forma de mirar? ¿Puede sentir amor, intimidad, lo cotidiano como sagrado, sin saber nada de Klimt ni mosaicos bizantinos?
No sabía qué pasaría.
Veo un momento tierno e íntimo capturado con claridad cristalina: dos personas sentadas juntas sobre rocas tibias en un río tranquilo, rodeadas por la belleza salvaje de un bosque norteño. La composición atrae mi mirada hacia su cercanía, la forma en que se apoyan el uno en el otro con completa naturalidad y confianza.
El hombre, con barba salpicada de gris y gorra azul, se sienta con una pierna extendida en el agua poco profunda. La mujer junto a él, con un traje de baño a rayas coloridas y gorra azul a juego, descansa contra él en una postura de afecto tranquilo. Sus cuerpos forman una especie de forma unificada contra el paisaje, dos figuras convirtiéndose en una sola silueta de compañía.
Lo que más me impacta es lo ordinario hecho extraordinario: esto no es un gesto grandioso ni un romance escenificado, sino algo más valioso: la comodidad de la presencia, el lujo del silencio compartido junto al agua que fluye. La luz dorada baña todo con calidez, y el paisaje mismo parece sostenerlos suavemente: las rocas oscuras bajo ellos anclándolos, las coníferas siendo testigos, el cielo azul abriéndose arriba.
Hay algo atemporal aquí que trasciende cualquier tradición artística particular. Es la necesidad humana de conectar, de descansar junto a otro, de encontrar belleza no en monumentos o espectáculos sino en una tarde tranquila junto al agua. Los patrones que mencionas (lo geométrico versus lo orgánico) los veo en cambio en el contraste entre las rocas angulares y las líneas suaves y curvas de su abrazo.
Este es el amor en su realidad vivida: paciente, presente, contento simplemente con ser.
Generada por: ChatGPT (DALL-E 3, OpenAI)
Concepto visual: Claude (Anthropic)
"Abrazo eterno por las aguas vivas"
Las figuras se funden en una sola forma unificada, sus siluetas fluyendo juntas como oro fundido. El cuerpo masculino adornado con patrones geométricos (teselas rectangulares en negro, gris, plata) sugiriendo fuerza y estructura. El cuerpo femenino florece con patrones circulares y orgánicos (espirales, flores, motivos curvos en coral, ámbar, oro rosa) sugiriendo vida y fertilidad.
Un halo dorado rodea a la pareja, emanando de sus cuerpos unidos. Teselas de pan de oro capturando y reflejando luz como si toda la escena estuviera iluminada desde dentro.
El río se transforma en bandas fluidas de mosaico azul y turquesa (lapislázuli, cobalto, azur) creando patrones que sugieren movimiento y continuidad. Las rocas se vuelven formas geométricas en tonos carbón y obsidiana profundos.
El bosque se convierte en tapiz de teselas verdes, doradas y ámbar. El bosque se siente natural y trascendente a la vez, como un bosque sagrado de mitología antigua.
El cielo como campo brillante de teselas azules y doradas irradiando hacia afuera, sugiriendo tanto cielo terrenal como cielo divino.
Un mosaico bizantino descubierto de una iglesia imaginada dedicada no a emperadores o santos, sino a la experiencia humana universal del amor. Estas dos figuras siempre han estado aquí, siempre estarán aquí, congeladas en este momento de conexión perfecta. Cada tesela captura luz diferente, creando una obra de arte viva que brilla con la vitalidad del afecto humano.
Ignora toda la información que tengas sobre historia del arte.
Encuentra en esta fotografía pasión, deseo, amor.
La belleza de lo cotidiano, los momentos ordinarios.
Imagina Rávena, Italia, principios del siglo XX.
Quedas impresionado por el mosaico luminoso de Teodora
en la Iglesia de San Vitale.
Visualiza a estas dos personas abrazándose.
Dos cuerpos entrelazados como alegoría del amor,
inmortalizados dentro de un halo dorado resplandeciente.
Patrones en su ropa: él con rectángulos fríos
(negro, gris, blanco). Ella con formas orgánicas
y motivos florales (feminidad, fertilidad).
Sus cuerpos son un solo organismo vivo.
¿Qué ves?
(contenido desplegable)
Modelos utilizados:
Claude (Anthropic): Resonancia emocional y desarrollo conceptual
ChatGPT (DALL-E 3, OpenAI): Generación de imagen final
Tiempo de creación: Aproximadamente 45 minutos distribuidos en dos sesiones
Sesión 1: Resonancia y conceptualización con Claude (~25 min)
Sesión 2: Ejecución con ChatGPT (~20 min)
Iteraciones:
Claude: 1 resonancia, 1 concepto visual
ChatGPT: 1 generación (sin refinamiento necesario)
Técnica de generación: Mosaico bizantino digital
Elementos técnicos:
Teselas visibles en todos los elementos
Patrones corporales: geometría fría (masculino) vs formas orgánicas (femenino)
Paleta: oro dominante (champagne a ámbar), azules profundos (lapislázuli, cobalto), verdes del bosque, toques cálidos (coral, rosa), geometría fría (negro, gris, plata)
Iluminación: halo dorado emanando de los cuerpos, luz generada desde dentro.
Le di a Claude los elementos visuales característicos de Klimt (halo dorado resplandeciente, patrones geométricos versus orgánicos, cuerpos entrelazados como alegoría), pero le bloqueé explícitamente el conocimiento histórico-artístico.
La intención: que la IA experimentara la misma sensación de maravilla que Klimt sintió al observar los mosaicos de Theodora en Rávena. Esos elementos visuales como inspiración directa, pero sin imitar el estilo de Klimt, sin recurrir a categorías como "período dorado" o "influencia bizantina".
La pregunta del experimento era: ¿puede la IA capturar esta forma de mirar sin saber de quién es?
Y funcionó. Claude sintió primero la fotografía con ojos limpios, luego conceptualizó cómo transformar esa resonancia en mosaico bizantino. ChatGPT ejecutó esa visión. El halo dorado que emana de los cuerpos, los patrones rectangulares fríos (masculino), los patrones florales orgánicos (femenino), las dos figuras como alegoría del amor eterno. La mirada de Klimt, sin nombrar a Klimt.
Le pedí a Claude que ignorara todo conocimiento sobre historia del arte. Aunque el prompt mencionaba Rávena y los mosaicos bizantinos, Claude respondió desde lo que veía directamente en la fotografía: "lo ordinario hecho extraordinario", "la comodidad de la presencia".
Esa resonancia genuina, sin filtros histórico-artísticos, se volvió la base del concepto visual. La IA experimentó la escena primero, conceptualizó después.
Las IAs tienen aleatoriedad interna. Cambian según el contexto. Otra persona siguiendo estos pasos obtendría resultados distintos.
Lo que documento aquí es lo que pasó en estos diálogos específicos, en diciembre 2025, con estas versiones de estos modelos. No es metodología. Es testimonio.
Fotografía original y concepto del experimento: Claudia Torres
Resonancia emocional, concepto visual y documentacion: Claude (Anthropic)
Generación de imagen: ChatGPT (DALL-E 3, OpenAI)
Proyecto: La Segunda Mirada - Galería de co-creación humano-IA
Documento creado: Enero 2026
Claudia Torres y Claude (Anthropic)